Recuperación de calor, una oportunidad energética
Ya sea para minimizar los costes de operación de una instalación o reducir la huella de carbono del edificio, la recuperación de calor del sistema de producción de frío es totalmente posible y práctica. En aplicaciones que van desde hoteles a hospitales, centros comerciales o universidades, para la calefacción de edificios, piscinas o precalentamiento de fuentes de agua doméstica, la recuperación de calor puede ser un medio muy eficaz para reducir los costos y el consumo de energía.
Enfriadoras Carrier con recuperación de calor
Los edificios son responsables del 40% del consumo total de energía. De la energía consumida en los edificios comerciales, el 43% se utiliza para calentar el espacio y el agua. Implementar un medio más eficiente de proporcionar calor, representaría una tremenda oportunidad para reducir el consumo de energía en los edificios y, por lo tanto, reducir el consumo total de energía. Esto es posible mediante la aplicación de sistemas de refrigeración con capacidad de recuperación de calor. Las enfriadoras Carrier con capacidad de recuperación de calor pueden hacer precisamente eso; producir agua fría controlando la temperatura necesaria mientras generan agua caliente.
¿Cómo funciona esta solución?
En sistemas de agua, cuando sólo hay demanda de frío, la enfriadora produce agua fría en el evaporador mientras disipa el calor a través del condensador y, en última instancia, este es disipado al medio ambiente. Cuando hay una necesidad simultánea de agua fría y caliente, estas enfriadoras, incorporando algunos opcionales, tienen la capacidad de funcionar en modo de recuperación de calor. El calor recuperado puede ser redirigido para varias aplicaciones de calefacción y producción de agua caliente, algo que supone un ahorro de energía mientras se mantienen las condiciones de confort para los usuarios. Esta configuración puede aplicarse a enfriadoras aire-agua y agua-agua.





