El circuito frigorífico explicado de forma sencilla
El calor siempre se desplaza de un nivel de temperatura alto a uno bajo. Si la necesidad es refrigerar una estancia, es necesario transportar el calor al exterior. Dado que en verano hace más calor en el exterior que en el interior y para ello es necesario la ayuda de un circuito frigorífico cerrado. Esto constituye la base del funcionamiento de los sistemas de aire acondicionado, independientemente del diseño del aparato correspondiente. Normalmente estos sistemas están compuesto por una unidad exterior y una, o más, unidades interiores, dependiendo de la gama que se trate. Todos estos equipos realizan los siguientes procesos:
Absorción de energía térmica en la unidad interior.
El refrigerante líquido fluye a través de la unidad interior. La presión se reduce con la ayuda de una válvula de expansión por lo que el refrigerante se expande y se enfría hasta que está más frío que la temperatura ambiente. En el evaporador (intercambiador de calor), el calor de la habitación se transfiere al refrigerante. Éste se calienta lentamente y se evapora mientras el aire ambiente se enfría.
Liberación de energía térmica en la unidad exterior.
El refrigerante, pasa a un estado gaseoso, fluye hacia la unidad exterior a través de tuberías. Se comprime en el compresor eléctrico y se calienta hasta alcanzar una temperatura superior a la ambiente. En el condensador (intercambiador de calor), el calor se transfiere al aire exterior, lo que hace que el refrigerante se enfríe y vuelva a licuarse. Se transporta de nuevo a la unidad interior del sistema de aire acondicionado y el ciclo comienza de nuevo.
Información: Si calienta con su aire acondicionado Carrier, el proceso descrito se invierte.
El refrigerante como componente esencial
Para el funcionamiento de cualquier aire acondicionado se necesita un refrigerante. Se trata de sustancias con unas características químicas especiales que los hacen ideales para el intercambio/transporte de energía.
Los aires acondicionados de Carrier utilizan el refrigerante R32, respetuoso con el medio ambiente. Con un valor GWP (Potencial de Calentamiento Global) de 675, cumple los requisitos del llamado Reglamento F-Gas para reducir las emisiones de gases fluorados de efecto invernadero. Este valor representa el potencial de gases de efecto invernadero de un refrigerante en comparación con el dióxido de carbono (CO2), que tiene un valor GWP de 1. Cuanto más bajo sea el valor, mejor.